En la Misión Scalabriniana, creemos que cada trazo de color es un paso hacia el desarrollo integral de la niñez. Esta semana, nuestros pequeños en la Casa de Acogida iniciaron el mes de marzo con una jornada dedicada a la creatividad y el fortalecimiento psicomotriz.
A través de nuestro cuadernillo especializado «Coloreando mi mundo», realizamos ejercicios de pintura diseñados específicamente para potenciar la motricidad fina. Estas actividades diarias no solo son momentos de esparcimiento y diversión, sino herramientas clave para que los niños y niñas desarrollen habilidades de precisión y expresión emocional en un entorno seguro y cálido.
Para cerrar con broche de oro este inicio de semana, disfrutamos también de una tarde de Cine Infantil, fortaleciendo los lazos de comunidad y alegría que caracterizan nuestra misión.






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